lunes, 25 de enero de 2016

Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)

Alumna: Camila Ortuz Lessa

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un trastorno común con una prevalencia alta de 10%-20% en el mundo occidental (Badillo et al., 2014) [1]. Esta es una condición que se desarrolla cuando el reflujo con contenido estomacal produce síntomas problemáticos y/o complicaciones (Moraes-Filho, 2012) [4]. La prevalencia de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) incrementa con la edad: pacientes mayores son más propensos a desarrollar una enfermedad más grave (Poh et al., 2010)  [5]. Este trastorno se manifiesta con varios síntomas que pueden ser agrupados en típicos, atípicos y síntomas extra-esofágicos. Aquéllos con la más alta especificidad para la ERGE son regurgitación ácida y acidez (Badillo et al., 2014) [1]. En pacientes de la tercera edad los síntomas incluyen disfagia, vómitos, y problemas respiratorios (Poh et al., 2010) [5]. Ante la ausencia de síntomas de alarma, algunos de estos síntomas pueden servir de guía para que uno realice un diagnóstico presuntivo e inicie una terapia empírica. En algunas situaciones, es necesario realizar pruebas diagnósticas para confirmar el diagnóstico, así como para evaluar las complicaciones o causas alternativas de los síntomas. Las complicaciones de la ERGE incluyen esofagitis erosiva, estenosis péptica, esófago de Barret, adenocarcinoma esofágico y enfermedad pulmonar. El manejo de la ERGE puede involucrar un cambio en el estilo de vida del paciente, terapia médica y terapia quirúrgica (Badillo et al., 2014) [1]. De igual manera, el tratamiento para la ERGE atraviesa múltiples retos. Primero, la ausencia de síntomas no tiene correlación con la ausencia o la curación de lesiones esofágicas. Segundo, los inhibidores de la bomba de protones, el actual tratamiento estándar para la ERGE, son inefectivos en la mayoría de los pacientes con ERGE que padecen de enfermedad por reflujo no erosiva. Existen tratamientos no convencionales, incluyendo la melatonina, acupuntura, botánica, e intervenciones en la dieta (Lyn, 2011) [3]. Los cambios en el estilo de vida que incluyen pérdida de peso y/o elevación de la cabeza al dormir han demostrado mejorar el pH esofágico y/o los síntomas de la ERGE. La terapia médica incluye la supresión de ácidos que puede ser alcanzada con la administración antiácidos, antagonistas de receptores de histamina o de la bomba de protones. Aunque en la mayoría de los pacientes la terapia médica es efectiva, en algunos otros se requiere de cirugía antirreflujo después de someterse a una evaluación preoperatoria adecuada (Badillo et al., 2014) [1]. Los pacientes que son irresponsables o no responden al tratamiento de 4-8 semanas con inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, rabeprazol, lansoprazol, esomeprazol, pantoprazol-Mg) podrían tener la denominada ERGE refractaria (Moraes-Filho, 2012) [4]. La ERGE refractaria puede presentarse ante una incompleta o nula respuesta a la terapia con inhibidores de la bomba de protones (IBP). Este trastorno es claramente impulsado por los pacientes, que se presentar con una amplia gamas de gravedad y frecuencia de síntomas durante el tratamiento con IBP. Los supuestos mecanismos para la ERGE refractaria incluyen reflujo levemente ácido, reflujo gastroesofágicoduodenal/biliar, hipersensibilidad visceral, retraso del vaciamiento gástrico, la comorbilidad psicológica y trastornos funcionales concomitante del intestino (Fass et al., 2008) [2].

Referencias:
1. Badillo R, Francis D. Diagnosis and treatment of gastroesophageal reflux disease. World J Gastrointest Pharmacol Ther. 2014 Aug 6; 5(3): 105–112.
2. Fass R, Gasiorowska A. Refractory GERD: what is it? Curr Gastroenterol Rep. 2008 Jun; 10(3):252-7.
3. Lyn Patrick ND. Gastroesophageal Refux Disease (GERD): A Review of Conventional and Alternative Treatments. Altern Med Rev 2011; 16(2):116-133.
4. Moraes-Filho JP. Refractory gastroesophageal reflux disease. Arq Gastroenterol. 2012 Dec; 49(4):296-301.
5. Poh CH, Navarro-Rodriguez T, Fass R. Review: treatment of gastroesophageal reflux disease in the elderly. Am J Med. 2010 Jun; 123(6):496-501.



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